3 formas de cuidar la voz

Cuidar la voz es una tarea diaria. Es en nuestro día a día cuando más falta nos hace prestar atención a nuestra voz y proteger la garganta para no forzarla ni dañarla innecesariamente.

Evidentemente, no es lo mismo si trabajas con la voz, pues los profesores, teleoperadores o cantantes, por ejemplo, hacen un uso mucho más intensivo de la voz que otros profesionales y, por lo tanto, deben extremar los cuidados del aparato fonador.

Pero, en general, es muy importante adoptar ciertos hábitos y precauciones para evitar afonías innecesarias. Para que no digas que no te hemos avisado, aquí van algunas ideas para cuidar la voz.

Cuidar la voz pasa por una buena hidratación

Tal y como lo lees. Mantener la garganta y la boca bien hidratadas es fundamental, el primer y más importante paso para el cuidado de la voz. Por eso, intenta ingerir abundante líquido a lo largo del día, preferentemente agua. Seguro que has escuchado más de una vez que se deben tomar 2 litros de agua al día, ¿verdad? Pues bien, hazlo porque tu voz también lo agradecerá. Por la contra, ten mucho cuidado con el alcohol: ¿sabías que irrita la mucosa que recubre las cuerdas vocales?

beber para cuidar la voz

Otro truco para hidratar la voz son los caramelos suavizantes. Lleva siempre un par en el bolsillo y cuando notes la garganta reseca, por ejemplo por estar en un espacio con humo o donde el ambiente es muy seco, tómate uno. Notarás los efectos enseguida y tu voz no se resentirá.

No eleves la voz

Es difícil, lo sabemos. Pero cuando hablamos en lugares ruidosos acabamos hablando más alto de lo habitual. Instintivamente, buscamos hacernos oír por encima del jaleo ambiental, pero esta práctica es fatal para la voz. Y pasa lo mismo cuando conversamos con alguien que habla muy alto, pues inconscientemente acabamos elevando también nuestro tono de voz habitual.

Así que, ahora que estamos en primavera y es tiempo de terraceos y conciertos, te proponemos un reto: cuando estés entre amigos mantente hablando en tu volumen habitual, sin importar el jaleo que pueda haber alrededor. Al hablar en voz baja uno, acabaréis haciéndolo todos. ¡Una forma estupenda de “quitarse” un mal hábito y proteger la voz!

Ejercita el cuidado de la voz con técnicas de respiración

Realizar técnicas de respiración es una buena práctica para todos, pero especialmente para aquellas personas que, por su profesión, hacen un uso intensivo de la voz en el día a día.

Cuando hay poco aire en los pulmones, se fuerza mucho más la voz. De ahí que saber respirar bien y profundo, desde el diafragma, mejorará indudablemente nuestra forma de hablar.